Pintamos el futuro desde este dormitorio.
Avanzando...pero fríamente y sin corazón.
Nada tiene vida, sólo movimientos.
Todo es sintético, pero es lo que tenemos.
Miles de cables se extendieron por los pasillos.
Miles de ojos viven en nuestras paredes.
Y ahora pueden ver lo que hemos hecho.
Ahora pueden ver en lo que nos hemos convertido.
No hay sol aquí. Sólo radiación conseguida por un profundo suspiro.
No existe tiempo. No hay forma de contar los años.
Excepto por los sonidos chirriantes de nuestros huesos.
Tienen vuestro nombre. Ellos tienen vuestro número.
Ellos tienen vuestras esperanzas, vuestros sueños, vuestro futuro.
Tienen a vuestros seres queridos cogidos por el cuello.
Y pronto lo harán saber.
Ya aprendí lo suficiente como para mantener la boca cerrada.
Ya aprendí lo justo como para darme la espalda.
Ya aprendí lo suficiente como para convertirme en un fondo de pantalla.
Todo eso se cuela por las grietas.
Pensamos demasiado; no decimos nada.
Lo hemos oído todo; no hay nada nuevo.
Nos hemos visto encaminados a nuestra perdición.
A la de todos.
Diez mil líneas corren por nuestra mente.
Y diez mil planes que transmiten nuestras manos.
Ahora podemos ver lo que hemos hecho.
Ahora podemos ver en lo que nos hemos convertido.
Ahora podemos ver exactamente dónde estamos.

muy bonita la poesia
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