¡Cuántas cosas dependen del azar! La vida es un enjambre de accidentes que aguardan en las copas de los árboles y se precipitan sobre cualquiere ser vivo que pase por debajo, listos para comérselo vivo. Todo nada en un río de azares y casualidades. Hay que agarrarse a las casualidades felices y dejar pasar el resto.
Todos los días.
Mi mejor casualidad.
Todos los días.
Mi mejor casualidad.
