sábado, 29 de mayo de 2010

Las chicas de Riad

Sobre la prisión que sorbe la vida de los prisioneros,
Sobre el tiempo que las columnas de los periódicos devoran,
Sobre las puertas que no se abren,
Sobre deseos que son ahogados nada más nacer,
Sobre la gran celda de la prisión,
Sobre sus muros negros,
Sobre miles y miles de mujeres mártires,
enterradas si nombre en el cementerio de las tradiciones.
ELLAS.
Envueltas en crisálidas de algodón,
Conservadas en un muro cerrado,
La historia conserva el dinero como un cheque,
y no se regala ni se gasta;
Bancos de peces se ahogan en sus estanques,
o en peceras de cristal dónde su azul cobalto se pierde.
Sobre las cadenas ensangrentadas a los pies de las mujeres bellas,
Sobre los delirios, las náuseas, las noches de implorar,
Sobre los anhelos enterrados en las almohadas,
Sobre dar vueltas alrededor de la nada,
Sobre la muerte a plazos.
ELLAS.
Piezas compradas y vendidas en el mercado de la superstición.
Prisioneras en el harén de Oriente,
muertas que no han muerto.
Viven, mueren,
Son consideradas una grieta en el fondo de la botella.
ELLAS.

Pájaros que mueren afónicos dentro de sus nidos..

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